El Museo de Antropología de Xalapa custodia
cerca de 30 siglos de arte e historia. Guarda el acervo más importante de obras
prehispánicas, producidas por los pueblos que habitaron el actual estado de Veracruz.
El museo es una
dependencia de la Universidad Veracruzana, lo que remarca un carácter de "museo
vivo", o sea, de una entidad que cambia gracias a la investigación y actualización
de su contenido. Fue creado en 1957, siendo el primero del país en su tipo. En 1986 se
construyó el actual edificio, proyectado por Edward Durell and Stone, de Nueva York e
impulsado por el entonces gobernador del estado, Agustín Acosta Lagunes.
El museo abre todos
los días del año de las 9:00 a las 17:00 hrs. Cuenta con 18 galerías, 6 salas y 4
patios, donde se exhiben 2 mil 500 de las 29 mil piezas que albergan sus instalaciones.
Este patrimonio ha
sido expuesto dividiendo sus salas en base a criterios temporales y geográficos. La obra
abarca desde el periodo Preclásico Temprano (1300 - 900 a.C.), hace más de tres mil
años, con la cultura olmeca, que habitó el sur del estado, de ella se exhiben 7 de las
10 cabezas colosales que hasta la fecha se han encontrado en San Lorenzo Tenochtitlan,
además de magníficas máscaras en piedra semipreciosa y de monumentales tronos de
basalto.
En seguida se
exhiben obras de las culturas del Centro de Veracruz, que durante el periodo Clásico (150
- 950 d.C.) realizaron magníficas obras en cerámica, entre las que destacan desde las
alegres caritas sonrientes hasta las cihuateteo, esculturas de mujeres de
tamaño natural.
Siguiendo nuestro
recorrido hacia el norte de Veracruz, encontramos las salas donde se representa a la
cultura del Tajín (600 - 950 d.C.) cuyas obras se agrupan con base en el nombre de una de
las ciudades prehispánicas más extraordinarias de México, la cual se exhibe en una
maqueta. Una muestra de los exquisitos relieves labrados en este sitio, a fines del
Clásico, puede verse al lado de la pintura mural de Las Higueras, ejemplo del manejo de
un sistema de comunicación a través de imagen y color, mediante el cual se representaron
ritos, procesiones y los personajes ligados al culto de los dioses.
Una galería más,
nos presenta restos óseos y entierros que nos hablan de la vida cotidiana. Casi para
concluir la visita, tenemos a la cultura Huaxteca, que vivió en el extremo norte del
estado y cuyo florecimiento durante el Posclásico (1250- 1521 d.C.) nos legó una rica
obra tallada en piedras areniscas. De esta cultura, destacan sus delicados trabajos en
concha y las imágenes de la diosa del amor: Tlazolteotl. La colección cierra con una
muestra de los códices que se hicieron durante la época del contacto con los europeos,
en ella se puede ver la intervención de los conquistadores y los contrastes entre dos
sistemas de escritura.